Muere Theophilus Wonja Michael en Friedrichshain

Theophilus Wonja Michael nació el 14 de octubre de 1879 en Bimbialand, en la costa atlántica de Camerún. Esta región se convirtió en parte de la colonia alemana de Camerún cinco años después.[1] En 1896, viajó a Alemania en barco de vapor y se estableció en Berlín, donde vivió en Berlín Friedrichshain hasta su muerte en 1934. La mayor parte de lo que se sabe sobre la vida de Theophilus Wonja Michael proviene de los recuerdos y escritos de sus hijos. Su hijo Theodor Michael, en particular, ha documentado y publicado la historia de su padre, por ejemplo, en numerosas entrevistas y en su autobiografía „Deutsch sein und schwarz dazu. Erinnerungen eines Afro-Deutschen“ (Ser alemán y negro además. Recuerdos de un afroalemán), que representa un importante testimonio de sus experiencias y perspectivas, así como las de su padre como afroalemán en Berlín. La historia de Theophilus Wonja Michael ilustra las dificultades a las que tuvieron que enfrentarse las personas colonizadas que buscaron establecerse en Alemania. El libro también presenta un importante documento sobre las experiencias de la diáspora africana en Berlín antes de la era nazi. Al mismo tiempo, nos recuerda que en la capital vivieron personas negras berlinesas mucho antes de lo que se cree comúnmente y que pertenecen inseparablemente a la historia de la ciudad, aunque a menudo se pase por alto.

Debido a que nacieron en una familia aristocrática, Theophilus Wonja Michael y sus hermanos tuvieron acceso a oportunidades que la mayoría de las personas en Camerún no tenían. Tener una conexión con Europa, la "patria" colonial, a menudo se consideraba un símbolo de estatus entre las élites adineradas de las colonias.[2] Los jóvenes aristócratas en Camerún eran alentados por sus familias a estudiar o formarse en Europa para aprovechar las oportunidades educativas allí disponibles. Sin embargo, viajar a Europa también se consideraba una forma de escapar de la opresión del colonialismo local.[3] Theophilus nació no lejos de la frontera con Nigeria, que estaba bajo dominio colonial británico, y hablaba inglés con fluidez. Recibió permiso para estudiar teología en la Universidad de Oxford. Theophilus se opuso al deseo de su familia de que se convirtiera en pastor después y, en cambio, se mudó de Oxford a Alemania.[4] Su llegada a Berlín está fechada por su familia en 1896, mientras que en los registros oficiales aparece por primera vez en 1903.[5]

Durante la época colonial alemana, a las personas colonizadas solo se les permitía emigrar de África a Alemania si su presencia se consideraba "beneficiosa para los objetivos de la empresa colonial".[6] Con su estatus de residente de un protectorado alemán, Theophilus pudo entrar, pero no se le consideró ciudadano alemán; además, no se preveía una estancia prolongada en Alemania. El estatus legal de personas como Theophilus era subordinado e indeterminado.[7] Aunque en parte tenían algo más de derechos que en las colonias, su vida cotidiana en Alemania estaba fuertemente limitada por su estatus.[8] Su posición en la sociedad alemana era precaria. Tras la Primera Guerra Mundial, perdieron su estatus de súbditos colonizados, se volvieron apátridas y carecían de protección legal.

El primer empleo que Theophilus encontró en Berlín fue como obrero auxiliar en la construcción del metro. Además, también actuó en los llamados espectáculos de pueblos o "zoológicos humanos". Se trataba básicamente de espectáculos en los que personas marcadas como "exóticas" eran la principal atracción. A menudo formaban parte de circos o exposiciones itinerantes.[9] Personas de regiones africanas eran presentadas al público como animales para ser observadas. Esta forma de entretenimiento se basaba en la idea de que la civilización europea blanca era superior al resto del mundo. Las personas de las colonias debían representar escenas y actuaciones racistas y degradantes que el público blanco imaginaba de ellas, a saber, las de los "salvajes incultos y sin cultura con falda de paja"[10]. A partir de la década de 1920, Theophilus trabajó como extra en películas mudas. Como a otros colegas, especialmente de países africanos, esta industria le ofrecía en su mayoría papeles de "extranjeros exóticos" sin nombre.[11] Dado que no había puestos de trabajo regulares en el mercado laboral para las personas negras en Alemania, los espectáculos de pueblos y los papeles esporádicos en películas eran las principales oportunidades de ingresos. Así, trabajaban en un sector económico importante, pero a menudo aparecían como objetos invisibles y subestimados. Para la diáspora africana en Berlín, los sets de filmación se convirtieron en un punto de encuentro alrededor del cual se formó una comunidad. En cierto modo, la industria cinematográfica ofreció a los africanos que vivían en Berlín una especie de refugio seguro: allí encontraron un lugar específicamente asignado en la sociedad y un sentido de pertenencia. Aunque este trabajo era irregular, poco fiable y los papeles a menudo degradantes, Theophilus pudo ganarse la vida y formar una familia.

Theophilus se casó con Martha Wegner, una mujer alemana blanca. Existe una fotografía de la pareja fechada en 1914, pero hay poca información sobre su vida y su lugar de residencia en Berlín. Tuvieron cuatro hijos: Christiana, James, Juliana y Theodor. Theodor habla de una vida desordenada pero emocionante que él y sus hermanos llevaron en casa. A menudo trabajaban junto a su padre en los espectáculos etnográficos[12] y crecieron con la comprensión de ser alemanes. Sin embargo, las historias de su padre también crearon vínculos con una identidad camerunesa.[13]

Con el tiempo, Theophilus se convirtió en una figura central de la comunidad de la diáspora camerunesa y africana en Berlín. Actuó como intermediario entre los cameruneses y las autoridades alemanas. Para los recién llegados, a menudo era el primer punto de contacto y ayudó a muchos de ellos a instalarse.[14] En 1919, fue uno de los 17 cofirmantes de la llamada petición de Dibobe, que recibió su nombre del camerunés Quane e (Martin) Dibobe. Esta incluía 32 demandas de reformas políticas y sociales en las colonias alemanas en África. La participación de Theophilus da fe de su posición central en la diáspora camerunesa en ese momento. Su hijo Theodor lo describiría más tarde como un "protector de los cameruneses"[15].

Sus hijos describen a Theophilus como una persona de voluntad fuerte, para quien la dignidad y el orgullo eran muy importantes. Lo veían como un hombre que luchaba contra los poderosos y las instituciones en una sociedad cuyo racismo y discriminación ponían constantemente obstáculos a sus planes y esperanzas.[16] Se le describe además como seguro de sí mismo, de voluntad fuerte, autoritario, encantador, generoso y orgulloso.[17] Sin embargo, en la última etapa de su vida, Theophilus también se enfrentó a problemas de salud, entre ellos el alcoholismo, lo que provocó la pérdida de la custodia de sus hijos en 1929. Su esposa había fallecido tres años antes. Los cuatro hijos, siendo Theodor el más joven con tres años, fueron separados unos de otros y acogidos en diferentes familias del mundo del circo, que en ocasiones los maltrataron y los obligaron a ganar dinero.[18] Como demuestra la investigación de Aitken y Rosenhaft[19], Theophilus comenzó a preparar su regreso a Camerún al comprender el grave deterioro de su salud. Junto con su segunda esposa Marta Lehmann, solicitó repetidamente al gobierno alemán durante toda la década de 1920 la repatriación a su país de origen, ya que no podía cubrir los gastos del viaje por sí mismo. Sin embargo, sus solicitudes no tuvieron éxito.

La región a la que Theophilus quería regresar estaba ahora bajo dominio colonial británico; según la legislación británica y alemana, la pareja no podía entrar porque Theophilus era negro y Marta blanca.[20] Theophilus no pudo cumplir su deseo de pasar la vejez en Camerún. Murió en 1934 a la edad de 55 años en el hospital de Berlin Friedrichshain.

El pegamento que mantenía unida a la familia se disolvió y los caminos de los hermanos en crecimiento se separaron. James fue enviado a diferentes circos ambulantes a la edad de doce años, donde trabajó como acróbata. Juliana y Christiana también trabajaron en diferentes circos ambulantes. Tras el ascenso al poder de los nacionalsocialistas en Alemania, los circos y sus diversos miembros se vieron amenazados en su existencia por el dictado de la "arianidad", por lo que muchos grupos de circo salieron de gira o huyeron a Francia para escapar de los nazis.[21] De los hermanos, solo Theodor permaneció en Berlín. A pesar de las humillaciones racistas a las que se enfrentó, permaneció en la escuela el mayor tiempo posible, hasta que finalmente fue expulsado del gimnasio por presión nacionalsocialista.[22] Theodor relató en su autobiografía que la temprana muerte de su padre fue devastadora para él y sus hermanos, aunque hacía tiempo que ya no vivían juntos. Al mismo tiempo, como superviviente del régimen nazi, era consciente de que la temprana muerte de su padre le había evitado un destino aún peor: "Más tarde me di cuenta de que su temprana muerte lo había salvado de los efectos del nacionalsocialismo. Su temperamento, su mal genio, su impaciencia, especialmente en el trato con las autoridades, pero también su sentido de la justicia, sin duda lo habrían puesto en situaciones peligrosas. Seguramente habría acabado en un campo de concentración".[23] Actualmente, ninguno de los hijos de Theophilus vive ya. Sin embargo, los testimonios y recuerdos que han dejado permiten vislumbrar la vida de los alemanes negros y sus experiencias, que en los libros de historia apenas se encuentran o solo de forma muy fugaz, a pesar de que apuntan a una dimensión de la historia alemana que merece mucha más atención.

proporcionado por FHXB Museum

Flavia Cahn

LUGAR
Landsberger Allee 159 (?)
HOY
Landsberger Allee 49

Citar el artículo

Flavia Cahn: Theophilus Wonja Michael stirbt in Friedrichshain. In: Kolonialismus begegnen. Dezentrale Perspektiven auf die Berliner Stadtgeschichte. URL: https://kolonialismus-begegnen.de/geschichten/theophilus-wonja-michael-stirbt-in-friedrichshain/ (03.03.2025).

Literatura y fuentes

[1] Anyangwe, Carlson, The Secrets of an Aborted Decolonisation. The Declassified British Secret Files on the Southern Cameroons, Bamenda 2010, S. 23.

[2] Aitken, Robbie, Making Visible the Invisible. Germany’s Black Diaspora, 1880s–1945, 10.10. 2019. Disponible en línea en: https://www.shu.ac.uk/research/in-action/projects/being-black-in-nazi-germany [último acceso: 14.02.2021].

[3] Michael, Theodor, Deutsch sein und schwarz dazu: Erinnerungen eines Afro-Deutschen, München 2013.

[4] Juliana Michael citada en Reed-Anderson, Paulette, Rewriting the Footnotes. Berlin und die afrikanische Diaspora, Berlín 2000, p. 74 y sig.

[5] Cf. Michael, Deutsch sein und schwarz dazu: Erinnerungen eines Afro-Deutschen.

[6] Aitken, Making Visible the Invisible. Germany’s Black Diaspora, 1880s–1945, traducción del original: „su presencia se consideraba beneficiosa para los objetivos del proyecto colonial“.

[7] Ibíd., traducción del original: „occupied an inferior, ill-defined legal position“.

[8] Ibíd.

[9] Reed-Anderson, Paulette, Rewriting the Footnotes. Berlin und die afrikanische Diaspora, Berlín 2000, p. 22.

[10] Michael, Theodor, Black German. An Afro-German Life in the Twentieth Century, übersetzt von Eve Rosenhaft, Liverpool 2017 (Erstauflage 2013), S. 24: Übersetzung aus dem Original: „uneducated savages, without culture and dressed in grass skirt“.

[11] Cf. Aitken, Making Visible the Invisible. Germany’s Black Diaspora, 1880s–1945.

[12] Cf. Michael, Ser alemán y además negro: Recuerdos de un afroalemán.

[13] Pareigis, Jana, „Sie sind Deutsch? Ja, klar. Afro-Deutsch“, in: Deutsche Welle, 26.02.2009.

[14] Juliana Michael cit. en Reed-Anderson, Rewriting the Footnotes. Berlin y la diáspora africana, p. 76.

[15] Aitken, Robbie / Rosenhaft, Eve, Black Germany. The Making and Unmaking of a Diaspora Community, 1884–1960, Cambridge 2013, S. 131. Übersetzung aus dem Original: „protector of Cameroonians“.

[16] Juliana Michael cit. en Reed-Anderson, Rewriting the Footnotes. Berlin und die afrikanische Diaspora, p. 76.

[17] Michael, Theodor, „Ein Interview mit dem vorletzten schwarzen Zeugen der NS-Zeit. Interview von Arne Daniels und Kerstin Hernnkind“, in: Stern, Panorama, 23.10. 2019.

[18] Cf. Juliana Michael cit. en Reed-Anderson, Rewriting the Footnotes. Berlin und die afrikanische Diaspora, p. 73; Michael, Black German. An Afro-German Life in the Twentieth Century, p. 24.

[19] Aitken / Rosenhaft, Black Germany. The Making and Unmaking of a Diaspora Community, 1884–1960.

[20] Cf. ibíd., pp. 109-110.

[21] James Michael, citado en Reed-Anderson, Rewriting the Footnotes. Berlin y la diáspora africana, p. 78.

[22] Michael, Una entrevista con el penúltimo testigo negro de la era nazi. Entrevista de Arne Daniels y Kerstin Hernnkind.

[23] Michael, Deutsch sein und schwarz dazu: Erinnerungen eines Afro-Deutschen, S. 35.

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