Theophilus Wonja Michael (1879-1934)
Theophilus Wonja Michael was born on October 14th, 1879 in Bimbialand on the Atlantic coast of Cameroon, five years before the region would become part of the German colony of Kamerun (Ayangwe 2010: 23). In 1896 he travelled to Germany aboard a steam ship and settled in Berlin, where he would remain until his death in 1934 in Berlin Friedrichshain. Most of what is known about Theophilus Wonja Michael’s life stems from the testimonies given by his children, of whom his son Theodor has been most active in re-telling his father’s story. Aside from multiple interviews, Theodor Michael’s autobiography Black German: An Afro-German Life in the Twentieth Century (translated by Eve Rosenhaft, 2017) has left a rich record of his own and his fathers’ experiences as Afro-Germans in Berlin. Theophilus Wonja Michael’s story is an example of the struggles faced by German colonial subjects trying to build a life in Germany, and is an important testimony to the experiences of the African diaspora in Berlin before the Nazi period. It is a reminder that black Berliners have been part of local history for much longer than is generally acknowledged, a side of history which often goes neglected.
Nacido en una familia aristocrática, Theophilus Wonja Michael y sus hermanos tuvieron oportunidades abiertas que la mayoría de sus compatriotas cameruneses tenían vedadas. Para las élites indígenas adineradas de las colonias, una conexión con Europa, la 'patria' colonial, era un símbolo de prestigio.[1] Los jóvenes aristócratas cameruneses eran animados por sus familias a estudiar o formarse en Europa para aprovechar las oportunidades educativas allí disponibles. Viajar a Europa también se consideraba una vía de escape de la opresión colonial.[2] A Theophilus, nacido cerca de la frontera de la Nigeria gobernada por los británicos y con fluidez en inglés, se le concedió permiso para estudiar teología en la Universidad de Oxford. A pesar de los deseos de su familia de que se convirtiera en pastor, Theophilus rechazó esta trayectoria profesional y se desvió hacia Alemania.[3] Según la historia familiar, llegó a Berlín alrededor de 1896, aunque no aparece en los registros alemanes hasta 1903.[4]
Durante el período colonial alemán, a los súbditos coloniales se les permitió migrar de África a Alemania solo si “su presencia se consideraba beneficiosa para los objetivos del proyecto colonial”.[5] Aunque se le permitió ingresar al país debido a su condición de residente de un protectorado alemán, Theophilus no era considerado ciudadano alemán y no se esperaba que permaneciera en el país a largo plazo. Personas como Theophilus “ocupaban una posición legal inferior y mal definida” que tendía a permitirles el acceso a más derechos que en las colonias, pero aún así restringía estrictamente su vida cotidiana en Alemania. Su posición en la sociedad alemana era bastante precaria, pero considerablemente más segura que las condiciones después de la Primera Guerra Mundial, cuando los africanos en Alemania perdieron su condición de ex súbditos coloniales, lo que esencialmente los dejó apátridas y varados en Alemania sin protección legal.
Una vez en Berlín, Theophilus encontró inicialmente trabajo como obrero en la construcción del U-Bahn. Aparte de esto, también actuó en los muy populares Völkerschauen o zoológicos humanos, que eran esencialmente espectáculos de personas 'exóticas' a menudo incorporadas a circos o ferias ambulantes.[6] En estas actuaciones, los africanos eran exhibidos como animales para que los espectadores los contemplaran, una forma de entretenimiento basada en la idea de que la civilización europea blanca era superior a todas las demás. Se esperaba que retrataran los estereotipos degradantes y racistas de "salvajes sin educación, sin cultura y vestidos con faldas de hierba", un papel que les proyectaban los públicos blancos.[7] A partir de la década de 1920, Theophilus encontró trabajo como extra en el cine mudo. Al igual que los otros africanos empleados en actuaciones escénicas de este tipo, a menudo se le pedía que interpretara el papel de un 'Otro exótico' anónimo. Los Völkerschauen y los papeles esporádicos en el cine fueron algunas de las únicas fuentes de trabajo disponibles para los negros en Alemania, que estaban excluidos del mercado laboral general. Por lo tanto, llegaron a ocupar un sector económico esencial pero infravalorado y a menudo invisible. Los platós de cine se convirtieron en un punto de encuentro para la diáspora africana en Berlín y se formó una comunidad en torno a él. En cierto sentido, la industria cinematográfica también fue un refugio para los africanos en Berlín: les proporcionó un sentido de pertenencia y lugar. El trabajo era poco fiable y a menudo degradante, pero permitió a Theophilus ganarse la vida y formar una familia.
Theophilus se casó con Martha Wegner, una mujer blanca alemana. Una foto de la pareja está fechada en 1914, pero sobrevive poca información sobre dónde residían en la ciudad. Juntos tuvieron cuatro hijos: Christiana, James, Juliana y Theodor. Según Theodor, él y sus hermanos llevaron una vida “irregular pero colorida” en casa, a menudo trabajando junto a su padre en las Völkerschauen.[8] Crecieron sintiéndose alemanes, pero también mantuvieron una conexión con su identidad camerunesa a través de las historias que su padre les contaba.[9] Theophilus se convirtió en una figura conocida en la comunidad de la diáspora camerunesa y africana en Berlín, actuando a menudo como primer punto de contacto para los recién llegados y como mediador entre los cameruneses y las autoridades alemanas.[10] En 1919 se convertiría en uno de los 17 cofirmantes de la ‘Petición Dibobe’, una lista de 32 demandas que abogaban por reformas políticas y sociales en las colonias africanas, un documento que lleva el nombre de su compatriota camerunés Quane e (Martin) Dibobe. Esto es evidencia del papel central de Theophilus en la diáspora camerunesa en ese momento; Theodor lo describe como “protector de los cameruneses”.[11]
Sus hijos describen a Theophilus como una persona asertiva con un gran sentido de la dignidad y el orgullo. Lo vieron luchar contra la autoridad en una sociedad donde el racismo y la discriminación frustraban constantemente sus planes y deseos.[12] Era testarudo, mandón, encantador, generoso y orgulloso.[13] Sin embargo, más tarde en la vida, Theophilus sufrió problemas de salud y alcoholismo que finalmente lo llevaron a perder la custodia de sus hijos en 1929; su esposa había muerto tres años antes, en 1926. Los cuatro hermanos, el menor (Theodor) con solo tres años, fueron separados y entregados a diversas familias de acogida en el negocio del circo, donde fueron explotados como ganadores de dinero y maltratados gravemente.[14] A medida que su salud empeoraba, la investigación de Aitken y Rosenhaft (2013) muestra que Theophilus comenzó a planificar su regreso a Camerún. A lo largo de la década de 1920, incapaz de cubrir los costos del viaje por sí mismo, solicitó repetidamente al gobierno alemán la repatriación con su segunda esposa Marta Lehmann sin éxito. Sus planes de regreso se vieron complicados por el hecho de que la región en cuestión estaba ahora bajo la autoridad británica, que prohibió a Theophilus regresar junto con su esposa blanca por motivos racistas.[15] Theophilus nunca pudo cumplir su deseo de regresar a Camerún y murió en 1934 en el hospital de Berlín Friedrichshain, a la edad de 55 años.
Con el pegamento que mantenía unida a su familia desaparecido, las vidas de los hermanos tomaron rumbos diferentes. James, de doce años, fue enviado a trabajar como acróbata en varios circos ambulantes. Sus vidas separadas, las de Juliana y Christiana, finalmente los llevaron a todos a Francia, donde trabajaron en circos ambulantes. Con los nazis ahora en el poder, el 'arianismo' amenazaba la existencia de los circos y sus diversas tripulaciones en Alemania, por lo que muchos grupos de circo se embarcaron en giras o se reubicaron en Francia para escapar de la persecución nazi.[16] Theodor permaneció en Berlín, asistiendo a la escuela durante el mayor tiempo posible a pesar del abuso racista al que fue expuesto, antes de que la creciente presión de los nazis lo llevara a ser excluido del Gymnasium en el que estaba matriculado.[17]
Reflexionando sobre la temprana muerte de su padre, Theodor señaló lo traumática que fue para él y sus hermanos la muerte de su padre, a pesar de su prolongada separación de él. Aun así, como superviviente de la Alemania nazi, Theodor sabía que la temprana muerte de Theophilus le había permitido evitar un destino más horrible a manos de los nazis: "Más tarde me di cuenta de que su temprana muerte lo había salvado de las consecuencias del nacionalsocialismo. Su temperamento, su irascibilidad, su impaciencia, especialmente al tratar con la autoridad, pero también su sentido de la justicia, sin duda lo habrían puesto en situaciones peligrosas. Ciertamente habría terminado en un campo de concentración".[18] Los hijos de Theophilus han fallecido, pero los testimonios dejados por Theodor y sus hermanos son importantes para arrojar luz sobre cómo era la vida de los alemanes negros, experiencias que rara vez aparecen en los libros de historia y que representan un lado poco investigado de la historia alemana. La vida de Theophilus Wonja Michael nos muestra que el período colonial alemán dejó su huella en Berlín y contribuyó a la creación de una diáspora afroalemana con una historia larga y compleja.
Flavia Cahn
- LUGAR
- Landsberger Allee 159
- HOY
- Landsberger Allee 49
Citar el artículo
Flavia Cahn: Theophilus Wonja Michael (1879-1934). En: Kolonialismus begegnen. Dezentrale Perspektiven auf die Berliner Stadtgeschichte. URL: https://kolonialismus-begegnen.de/geschichten/theophilus-wonja-michael-1879-1934/ (16.07.2021).
Literatura y fuentes
[1] Aitken, Robbie: Making Visible the Invisible. Germany’s Black diaspora, 1880s-1945. Sheffield Hallam University, 10. October 2019.
[2] Michael, Theodor: Black German. An Afro-German Life in the Twentieth Century, übersetzt von Eve Rosenhaft. Liverpool: 2017 (zuerst veröffentlicht 2013). Liverpool University Press. S. 19.
[3] Michael, Juliana: Entrevista con Paulette Reed-Anderson. En: Reed-Anderson, Paulette: Rewriting the Footnotes. Berlin and the African Diaspora. Berlín: 2000. La Delegada del Senado de Berlín para Asuntos de Extranjería. Págs. 74-78. Aquí: págs. 74-6.
[4] Cf. Michael 2017: p. 20.
[5] Cf. Aitken 2019.
[6] Reed-Anderson 2000: S. 22.
[7] Cf. Michael 2017: p. 24.
[8] Véase, ibíd.
[9] Pareigis, Jana: “Sie sind Deutsch? Ja, klar. Afro-Deutsch”. Deutsche Welle, 26. February 2009.
[10] Cf. Michael 2000: p. 76.
[11] Aitken, Robbie/Rosenhaft, Eve: Black Germany. The Making and Unmaking of a Diaspora Community, 1884-1960. Cambridge: 2013. Cambridge University Press. S. 131.
[12] Cf. Michael 2000: p. 76.
[13] Michael, Theodor: Ein Interview mit dem vorletzten schwarzen Zeugen der NS-Zeit. Interview by Arne Daniels and Kerstin Herrnkind. In: Stern Panorama, 23. October 2019. Online: https://www.stern.de/panorama/weltgeschehen/theodor-michael–ein-interview-mit-dem-vorletzten-schwarzen-zeugen-der-ns-zeit-8965666.html (Acceso: 21.01.2021).
[14] Cf. Michael 2000: p. 73.; Michael 2017: p. 24
[15] Cf. Aitken/Rosenhaft 2013: pp. 109-110.
[16] Michael, James: Interview with Paulette Reed-Anderson in: Reed-Anderson 2000: S. 78.
[17] Cf. Michael 2019.
[18] Cf. Michael 2017: pp. 39-40.
Etiquetas
#Afroalemán #Trabajo #Diáspora #Petición Dibobe #HistoriaFamiliar #Película #Friedrichshain #Camerún #Fantasíascoloniales #Marta Lehmann #Martha Wegner #Martin Dibobe #ZoológicoHumano #Migración #Nacionalsocialismo #Universidad de Oxford #Quane e Dibobe #Presencias Negras #Estudios #Theodor Michael #Theophilus Wonja Michael #Metro #Exhibición de pueblos #Circo